Por la paz perpetua (alas), fotomontaje digital, 2024
Este fotomontaje combina la sesión fotográfica de ORLAN realizada en Mérida en 2022 con su estatuilla creada por la RMN. Se usa como portada de la edición en inglés de su autobiografía.
Te permito ser yo, me permito ser tú, fotomontaje digital, 2024
«Te permito ser yo, me permito ser tú» es una nueva serie creada por ORLAN como continuación de su serie de «auto-hibridaciones».
La artista crea autohibridaciones en homenaje a mujeres de la historia a las que admira porque defendieron las causas que ORLAN apoya en su vida y en su obra. C as mujeres pioneras que allanaron el camino a otras mujeres asumieron riesgos que a veces les costaron la vida. S uchas veces olvidadas, borradas o infrarrepresentadas, ORLAN las devuelve a la palestra con esta serie. Como de costumbre, la artista rompe los muros de hielo entre prácticas artísticas, géneros, épocas y colores de piel. C Ese gesto de fusión con la otra le permite, en plena hermandad femenina, darles un beso de artista y crear un encuentro entre mujeres a pesar de la lejanía de los tiempos que las separa. E n referencia a los grandes retratos históricos, ORLAN imprime los fotomontajes digitales de estos artistas sobre lienzo tensado y enmarcado.
(Trabajo en curso, otras imágenes están en producción)
Animales en peligro de extinción y nuevos robots hechos con objetos y materiales reciclados, VERSIÓN 2, fotomontaje digital creado con inteligencia artificial, 2024
ORLAN cuestiona los fenómenos sociales de nuestro tiempo. En esta serie creada inicialmente con inteligencia artificial (un fenómeno social actual) el artista se reapropia de esta herramienta reelaborando las imágenes proporcionadas, para posicionarse sobre la desaparición de determinadas especies animales provocada por la actividad humana, nuestros residuos, la deforestación , el calentamiento global… Aboga por una nueva generación de tecnologías responsables a través de robots fabricados con objetos y materiales reciclados. En estas obras reconstruyen lo que las tecnologías anteriores han destruido. Esta segunda ola de tecnología ya no es destructiva, es benévola con el mundo vivo y tiene en cuenta las reacciones en cadena que puede provocar en un mundo que queremos preservar/proteger. A través de sus nuevas obras, ORLAN espera que la innovación sea justa y responsable y deje de ser antropocéntrica.
ORLAN X Abel Azcona, Las madres elegidas, fotografiada por Lekuona, 2023
Abel Azcona, uno de los grandes nombres de la performance contemporánea, invita a ORLAN a trabajar con él en un proyecto muy personal.
Artista español huérfano, hijo de una madre prostituta y adicta a la heroína que lo abandonó al nacer; en su obra reflexiona sobre esa carencia, esa ausencia. Abel Azcona crea un nuevo protocolo en el que invita a grandes mujeres del mundo del arte que le han inspirado a participar en una serie de fotos a dúo. Ellas no sustituyen a su madre, sino que representan una guía, un referente femenino, fuerte y emancipador. Al mismo tiempo, es un homenaje a las madres del arte de la performance. Se dan cita dos generaciones: las artistas históricas y la nueva generación. Abel Azcona empezó esta serie en Ámsterdam con Marina Abramović y la continúa ahora en París con ORLAN.
El elefante de bosque africano, en peligro de extinción, y nuevos robots hechos con objetos y materiales reciclados, fotomontaje digital, 2023
Esta obra la hizo ORLAN en 2023 como parte de Équinoxes 9. Équinoxes es el encuentro lleno de energía entre la casa Camille Fournet y un artista: un intercambio de universos, un espacio de libertad artística sin límites, inspirado en los códigos de la casa.
En esta ocasión, ORLAN presenta «El elefante del bosque africano en peligro de extinción y nuevos robots hechos con objetos y materiales reciclados». Esta obra sigue la línea de la reflexión de la artista sobre los animales en peligro de extinción, con la particularidad de que el elefante se ha fusionado con la piel de un leopardo y una lagartija.
«La marroquinería nos devuelve el saber hacer de lo que se conoce como «la bella mano», pero también a los bolsos de cuero o de piel de animal (lagarto, cocodrilo…). Ahora mismo nos estamos planteando preguntas sobre todos los materiales que usamos, ya sean naturales o artificiales, así como sobre su huella de carbono. Mi obra reflexiona sobre la desaparición de ciertos animales y aves. Presento a estos animales, a los que hibrido con otros, en su entorno natural, rodeados de robots. Los robots están hechos con objetos reciclados. Están ahí para cuestionar las nuevas tecnologías, que pueden tanto destruir como construir un mundo más responsable». ORLAN
A sugerencia de Leïla Voight, comisaria de la exposición, Le Grand Musée du Monde Maya invitó a ORLAN a crear obras basadas en su colección de estatuaria maya. En esta nueva serie de 12 fotografías, podemos ver esculturas mayas realizadas en materiales duraderos, jade, piedra… materiales que pueden resistir la prueba del tiempo y, por tanto, verse de cultura en cultura, de herencia en herencia.
En estas fotos, ORLAN ha recreado la materia y las texturas que usaron esos artistas desconocidos y que le sirvieron de inspiración en su proceso creativo. Son cuerpos mutantes que surgen de la tierra, de la piedra, del jade; algunos son verdes, otros rojos, simbolizando la importancia de la sangre y del sol para los mayas. Aparecen el amarillo del maíz, el marrón de la tierra y el gris de la piedra. Se produce un encuentro entre dos tipos de materialidad: los materiales concretos y los píxeles digitales que ORLAN emplea e inyecta en sus obras. La hibridación que más se aleja de la iconografía maya es la de la piedra de jade: la máscara con forma antropomórfica que saca la lengua es la gran estrella del museo. ORLAN le ha puesto sus ojos, su lengua y su peluca azul. La estatuaria maya, en su mayoría masculina, se ha feminizado gracias al rostro de ORLAN y cada retrato tiene una edad diferente.
Actuación de ORLAN con la paloma, fotografiada por Pim Schalkwijk en Mérida, 2022
El origen de la guerra, impresión lenticular que muestra «El origen del mundo » de Gustave Courbet, fotomontaje digital, 2022
En 1989, ORLAN se cuestionó la obra que, según ella, es la más monstruosa de la historia del arte: «El origen del mundo», de Courbet.
En su cuadro de 1886, Courbet mutila a la mujer, cortándole las piernas, los brazos y la cabeza, despojándola de su identidad al reducirla a su papel de progenitora. Se convierte en nada más que un vientre, nada más que un sexo, probablemente como pretendía el comisario.
ORLAN decidió ver qué pasaba al hacerle lo mismo a la otra mitad de la humanidad, reproduciendo la obra —dimensiones y marco incluidos— en forma de fotografía. En ella presenta a Jean-Christophe Bouvet, un actor que actuó en *Sous le soleil de Satan* junto a Gérard Depardieu, con su pene, de tamaño medio, en erección. ORLAN lo describe como «el pene del diablo».
Esta respuesta feminista cuestiona el papel de los hombres y las mujeres en nuestra sociedad y cómo están representados.
En 2022, a la vista de los acontecimientos actuales, ORLAN produjo una segunda versión de“El origen de la guerra“, treinta años después de la primera, utilizando un nuevo modelo.
Animales en peligro de extinción y nuevos robots hechos con objetos y materiales reciclados VERSIÓN 1, fotomontaje digital, 2022
ORLAN creó en 2022 una serie de obras para reflexionar sobre el fenómeno de los animales en peligro de extinción. El artista pone en escena: el jaguar, el tigre blanco, el oso polar, el pavo real azul, el elefante de la selva africana, el tigre de Sunda, el águila real, el flamenco rosa, la cobra, el lince, el caballito de mar, el canguro, el panda gigante, el dragón de agua, el orangután, el pingüino, el delfín, el koala, el guepardo… junto a robots. Estos animales aparecen en sus entornos naturales. A través de esta serie, ORLAN nos invita a una reflexión sobre la sensibilidad ecológica y a tomar conciencia del Antropoceno.
Estos robots hechos con objetos reciclados y con el rostro de ORLAN tienen una doble interpretación: podemos verlos tanto como destructores y símbolos de un futuro temido, como protectores que permanecen al lado de los animales, acompañando a los últimos supervivientes de sus especies hacia un futuro replanteado. El robot y las nuevas tecnologías cuestionan el vínculo entre el reino animal y el humano. Al igual que esas especies abandonadas a su inexorable extinción, los robots así construidos son acertijos de la modernidad, hechos de objetos obsoletos, abandonados y menospreciados que ORLAN recicla para revalorizarlos y crear con humor.
Parte de la serie adopta la forma de tapices luminosos impresos en fibra óptica, alimentados por un sistema de rieles LED. Se han fabricado con tecnología desarrollada por brochier® technologies.
Autohibridación entre mujeres, fotomontaje digital, 2019-2020
Les Self-hybridations entre femmes es una serie de fotografías en las que ORLAN hibrida con Pablo Picasso los retratos de Dora Maar llorando. La serie consta de dos actos: “ORLAN s’hybride aux portraits des femmes de Picasso” y “Les Femmes qui pleurent sont en colère”.
ORLAN crea collages digitales muy abruptos en los que inserta fragmentos de su rostro: sus ojos desorbitados, sus ojos torcidos, su oreja al revés y su boca gritando, mostrando los dientes listos para morder, para que la ira se exprese en la obra. Es una instantánea de esa toma de conciencia. ORLAN no juzga a Pablo Picasso ni a Dora Maar, que ya no pueden defenderse, sino que se dirige a las mujeres de hoy que siguen en la sombra: las inspiradoras, las modelos, las musas que han desempeñado un papel fundamental en la fama de nuestros grandes maestros. Es una llamada a la emancipación. ORLAN les dice: «Dejad de ser objetos, convertíos en sujetos. Emancipaos, dejad de sufrir, dejad de llorar».
ORLAN y ORLANoïde, máscara sin cuerpo sobre un texto generado por un robot, fotomontaje digital, 2018
Petición contra la muerte, serigrafía, 2018
Estudio documental: El paño barroco: Zoom Barroco / Plis et Déplis, 2015
Esta serie forma parte del estudio documental: «Le Drapé-le Baroque». ORLAN, desde sus primeros disfraces con las sábanas de su ajuar, se interesó por los pliegues y trabajó con la luz y la sombra. Ha creado dos series de estudios de drapeados, de fotos de pliegues. ORLAN pone en escena primeros planos de drapeados con sábanas de su ajuar que, muy a menudo, adoptan formas orgánicas, curvas y contracurvas, vulvas…
Auto-hibridaciones: Máscaras de la Ópera de Pekín, Facing Designs y realidad aumentada, fotomontaje digital, 2014
ORLAN se fusionó en 2014 con las máscaras de la Ópera de Pekín, creando así unas «autofusiones» chinas. En esta ópera, las mujeres tienen prohibido participar y son los hombres quienes interpretan sus papeles.
A ORLAN le escanearon el cuerpo y luego lo articularon para que pudiera realizar todas las acrobacias de la Ópera de Pekín. Con un cuerpo artificial, todas las distorsiones son concebibles; con un cuerpo biológico son imposibles.
ORLAN ha vestido sus avatares y les ha añadido tatuajes que repiten los mismos motivos de la fotografía hibridada. Cada obra de arte tiene un avatar diferente que sale del marco de la obra si te descargas la aplicación ARTI VIVE y escaneas la obra de arte con ella.
Así podrás hacerte fotos con tus amigos y tu avatar, y enviarlas a todo el mundo como cualquier otro selfie.
Estudio documental: «Le Drapé-le Baroque» (El drapeado barroco). Pliegues en movimiento, fotografías en 3D, impresión lenticular, 2012
Las obras que hace ORLAN con drapeados parecen inspirarse en la Victoria de Samotracia, que ORLAN vio de muy joven en las paredes de su colegio, pasando por los pliegues barrocos de Bernini. Para ORLAN, es un ejemplo extraordinario de fuerza y dinamismo. En 2012, la artista creó una serie llamada «Plis Mouvants», en la que pone en escena drapeados barrocos generados por ordenador, como continuación de su «Étude Documentaire». Esta serie de 36 obras se ha realizado en forma de impresión lenticular, lo que crea movimiento y hace que los pliegues cambien según la posición del espectador. ORLAN incluye en ella referencias orgánicas al cuerpo en movimiento, en torsión, y a los genitales femeninos.
Cuando sea mayor, seré coleccionista – Cuando sea mayor, quiero ser coleccionista de arte, 2009
Soy una mujer y un hombre, 2009
Autohibridación, Retrato de ORLAN y Agatha Ruiz de la Prada, fotomontaje, 2007
Algunos coleccionistas que desean adquirir obras de autohibridación piden a veces a ORLAN que cree híbridos entre el artista y ellos mismos. ORLAN, por ejemplo, creó una obra con el rostro de su amiga diseñadora de moda Agatha Ruiz de la Prada en 2007.
Pomme-cul y florecillas, montaje fotográfico, 2007
ORLAN comenzó su tercera serie explorando modelos no occidentales en 2005, inspirada por las pinturas de George Catlin descubiertas durante su residencia en Nueva York en el ISCP (International Studio and Curatorial Program) durante una visita al Museo Smithsonian. ORLAN quedó inmediatamente fascinado por la figura de George Catlin, que fue a las tribus amerindias a pintar a los jefes de las tribus, apostando su fortuna en ello.
En sus diarios de viaje, pintó a los nativos con respeto, en una época en que se les consideraba salvajes sucios e incultos. Los pintó en toda su magnificencia, con sus ropas ceremoniales, sus joyas y sus soberbias plumas. ORLAN utilizó estas pinturas y dibujos como base para su serie Self-hybridations amérindiennes. Por supuesto, infringió sus leyes, porque era imposible que una mujer fuera líder. ORLAN se representa con joyas prohibidas a las mujeres, en particular las fabricadas con garras de oso.
Un año después de su primera serie de Autohibridaciones precolombinas, ORLAN prosiguió su reflexión sobre los cánones de belleza no occidentales creando la serie Autohibridaciones africanas, en recuerdo de todos sus apasionados viajes de estudios a África, que tanto le marcaron en su juventud.
Se trata de una serie de fotografías en blanco y negro basadas en fotografías etnográficas, las primeras en las que se fotografía al Otro. ORLAN también ha realizado varias obras en color, así como esculturas en resina de personajes mutantes, expuestas especialmente en la Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon en 1999: “Partage d’exotismes”, comisariada por Jean-Hubert Martin.
En su serie, ORLAN crea una obra manifiesta “Femme Surmas avec Labret et Visage de Femme Euro-Stéphanoise avec bigoudis” (Mujer Surmas con Labret y Rostro de Mujer Euro-Stephanoise con Rizos) que demuestra que la belleza es sólo una cuestión de la ideología dominante en un lugar histórico y geográfico.
ORLAN presenta a una mujer con un enorme labio, muy confiada y segura de su capacidad de seducción, porque en su tribu, cuanto más grande es el labio, más deseable es la mujer. Si lleváramos un labret aquí y ahora, en nuestra cultura occidental, ¡todos nos tacharían de monstruos imbatibles!
«Auto-hibridaciones africanas», fotomontaje digital en color, 2000-2003
Un año después de su primera serie de Autohibridaciones precolombinas, ORLAN prosiguió su reflexión sobre los cánones de belleza no occidentales creando la serie Autohibridaciones africanas, en recuerdo de todos sus apasionados viajes de estudios a África, que tanto le marcaron en su juventud.
Esta serie consiste en una colección de fotografías en blanco y negro inspiradas en las fotos etnográficas, las primeras en las que se fotografió al «Otro». ORLAN también hizo algunas en color, además de esculturas de resina de personajes mutantes que se expusieron, entre otros lugares, en la Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon de 1999: «Partage d’exotismes», cuya comisaria fue Jean-Hubert Martin.
En su serie, ORLAN crea una obra manifiesta “Femme Surmas avec Labret et Visage de Femme Euro-Stéphanoise avec bigoudis” (Mujer Surmas con Labret y Rostro de Mujer Euro-Stephanoise con Rizos) que demuestra que la belleza es sólo una cuestión de la ideología dominante en un lugar histórico y geográfico.
ORLAN presenta a una mujer con un enorme labio, muy confiada y segura de su capacidad de seducción, porque en su tribu, cuanto más grande es el labio, más deseable es la mujer. Si lleváramos un labret aquí y ahora, en nuestra cultura occidental, ¡todos nos tacharían de monstruos imbatibles!
En 1989 y 1992, ORLAN recibió dos becas de FIACRE y del Fonds d’Innovation Artistique et Culturel en Rhône-Alpes, para realizar una residencia en Chennai (ciudad que entonces se llamaba Madrás), India. En su segundo viaje de tres meses y medio, la acompañó Stephan Oriach, un director con el que ORLAN había colaborado en el pasado.
Su viaje a la India formaba parte de “le plan du film”, una serie de trabajos basados en una cita de Jean-Luc Godard: “Lo único grande de Montparnasse 19, de Jacques Becker, es que no sólo es una película al revés, sino en cierto modo la otra cara del cine”. El concepto era tomar a Godard al pie de la letra, crear una película al revés, empezando por el cartel y la promoción con el tráiler, letrillas, una banda sonora y un programa de televisión para lanzar el largometraje. ORLAN recurrió a una agencia de publicidad, Publidécor, especializada en carteles de cine pintados de los años 50, y trabajó con ellos para crear catorce carteles pintados a partir de fotos del artista y fotos de obras recicladas. Su intención con estos carteles, pintados a mano en acrílico sobre lienzos de 3 m x 2 m, era contar la historia de su vida a través del arte. ORLAN hizo los carteles utilizando los nombres de sus amigos del mundo del arte de la época, y uno o dos nombres de estrellas de cine para hacer creer a la gente que la película existía. También organizó una rueda de prensa falsa con el director Bigas Luna y el comisario Lorand Hegyi para una bienal en Valencia. Invitó a varios periodistas a hablar de una película que había hecho y que en realidad no existía.
En 1998, ORLAN decidió viajar a México siguiendo los pasos de Antonin Artaud. Tras sus viajes de estudio, y en particular su encuentro con el equipo del Museo de Antropología de Ciudad de México, ORLAN inició su serie postoperatoria Défiguration-Refiguration, Self-hybridation, utilizando su nueva imagen para crear nuevas imágenes.
Para su primera serie, la artista hibrida con las culturas precolombinas, produciendo más de treinta obras, algunas de ellas inspiradas en las deformaciones craneales encontradas entre los precolombinos, africanos, egipcios y ¡merovingios! Así lo atestigua la Vierge à l’Enfant (Virgen con el Niño) de Rabastens, que muestra tanto a la Virgen como al Niño con el cráneo deformado y alargado.
En su obra, ORLAN ha tratado de romper con las referencias y estereotipos occidentales de belleza creando esta primera serie mediante fotografía digital y videoinstalaciones interactivas en 3D basadas en las deformidades craneales, los bizcos, las narices postizas conocidas por mayas, olmecas y aztecas, y las representaciones del dios Xipe Tótec.
Inspirada en la película de Lars Von Trier “Los idiotas” y su crítica a los comportamientos conformistas, ORLAN es el protagonista de esta serie llena de humor. En algunas de las fotos, se ha vestido como una perfecta ama de casa, posando para la cámara con rulos y guantes de limpieza, acariciando alternativamente verduras fálicas o sirviendo té, con la leyenda “Vous prendsz bien un peu de contenu… Monsieur Greenberg” (“Le vendría bien un poco de contenido… Sr. Greenberg”).
En otras, posa con uno o varios ballets multicolores en gestos dinámicos, y en la última se escenifica a sí misma con vendajes postoperatorios y moratones falsos.
La instalación de la obra, inspirada en Art and Discontent-Theory at the Millennium, de Thomas McEvilley, incluye un detector de movimiento que activa una grabación de ORLAN repitiendo la frase “¿Desea algo de contenido, Sr. Greenberg?
En 1997, ORLAN quiso colaborar con la policía científica en la secuenciación del ADN, que acababa de utilizarse para resolver casos criminales.
La exposición “Exogène”, creada por Bruno Guiganti y Morten Salling, tomó la forma de una investigación criminal y una búsqueda de identidad en varias partes. Las obras creadas por ORLAN con su sangre y su carne se han enviado a , la policía científica danesa, para que las secuencie y compruebe si han sido creadas por el mismo artista. El análisis de secuenciación demostró que, efectivamente, habían sido producidos por ORLAN. Estas obras eran un relicario con carne en el centro y un San suaires empapado en la sangre de ORLAN.
Esta ficción dentro de la ficción se ha extendido por toda la ciudad de Copenhague. A continuación, se colocaron por toda la ciudad carteles de “Se busca” en los que aparecía ORLAN, y un cráneo supuestamente encontrado en el centro de arte se entregó al departamento de investigación criminal para averiguar si podría pertenecerle.
Las huellas de esta investigación (obras de ORLAN, huellas dactilares, secuenciación de ADN, avisos de búsqueda, cráneos, etc.) se expusieron después en la profanada iglesia de Nikolaj, transformada en centro de arte.
En 1994, ORLAN presentó las imágenes Entre-deux producidas para la instalación Omniprésence 2 en 1993 en forma de cajas de luz. Estas imágenes representan el rostro de ORLAN, creado mediante un software de morphing.
ORLAN ha tomado “el intermedio”, es decir: la imagen exacta del entorno concebida a partir de su rostro hibridado con un retrato de sus figuras de referencia en la Historia del Arte, sin retocar.
«Seducción contra seducción», tríptico fotográfico, 1993
El 30 de mayo de 1990, en una iglesia profanada llamada “Todos los Santos” de Newcastle (Inglaterra), ORLAN anunció su decisión de emprender las Opérations-Chirurgicales-Performances durante una performance-ritual inaugural, leyendo su manifiesto sobre el Arte de Charnel, que había escrito en 1989.
LA REENCARNACIÓN DE SANTA ORLAN O NUEVAS IMÁGENES-IMÁGENES Lareencarnación de Santa ORLAN (en alusión al personaje que se había creado gradualmente a sí misma adoptando imágenes religiosas en su gran serie) Estudio documental: «El drapeado», «El barroco») o imágenes nuevas-imágenes (un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para realizar nuevas obras y nuevas hazañas). Para ORLAN, se trata de cambiar de referente, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías), conocidas como «operaciones-quirúrgicas-performances», es una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York. ORLAN creó esta serie para romper con los hábitos de la cirugía, que siempre busca mejorar y rejuvenecer, y para hacer operaciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad, monstruosidad y lo indeseable.
La idea central de estas operaciones quirúrgicas era luchar contra los estereotipos y los modelos. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que hacemos de ella. Utiliza esta técnica para inventar el amor propio atacando la máscara de lo innato. La primera condición con los diferentes cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN está a favor del Cuerpo-Placer. Para cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que se convertía así en su estudio de artista. Al igual que todo el personal médico, se vistió con trajes de un diseñador de renombre que trabajó en colaboración con la artista. Las actuaciones estaban orquestadas por lecturas, y cuando el procedimiento quirúrgico lo permitía, ORLAN producía imágenes, películas, vídeos, fotos, dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de “sábana santa” hecha con su sangre seca y las gasas médicas de la operación sobre las que hacía transferencias fotográficas, y objetos que luego se exponían en museos y galerías.
En 1993, ORLAN realizó una serie de 10 trípticos a partir de imágenes de la serie Opérations-Chirurgicales-Performances. ORLAN hizo capturas de pantalla de los vídeos de las operaciones, que reflejó y enmarcó. En el centro, insertó una foto en blanco y negro sin enmarcar con vendajes después de las operaciones. La idea era establecer un paralelismo entre la idea de seducción y la de contraseducción en la fotografía. La seducción fotográfica del color, el marco, la grandeza de las dos capturas de pantalla reflejadas frente a la fotografía incolora y sin marco del centro.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / 9.ª Operación-Cirúrgica-Performance, 14 de diciembre de 1993
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento sobre Fluxus y el Happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance en contra, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usaría como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un transexualismo de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás la vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN hace un autorretrato clásico que, al principio, elabora con el ordenador y luego graba en la piel de forma permanente. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las «Operaciones quirúrgicas-performativas» leyendo su manifiesto del «Arte carnal», que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, el barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referente, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como punto de referencia, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esta mujer. Ahora sabemos que bajo la imagen de la Mona Lisa se esconde el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“ Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que, por cierto, no es mi pintor favorito). He elegido la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como se suele decir y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN como marco, como inspiración y, simbólicamente, están muy por debajo de ellas. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones —cirurgicales—-performances realizadas en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al llevar a cabo intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue difícil. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a mejora y rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada operación se ha concebido como un rito de iniciación. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su estudio de artista. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación, sobre la que hacía transferencias fotográficas, y objetos que luego se exponían en museos y galerías.
La 9.ª «Operación quirúrgica-performance» tuvo lugar el 14 de diciembre de 1993 en Nueva York en colaboración con la Galería Sandra Gering.
En esta intervención, ORLAN fue operada por la cirujana feminista Dra. Marjorie Kramer, que le colocó los implantes más grandes posibles para su anatomía. El cuerpo de ORLAN rechazó uno de ellos, y el vestuario corrió a cargo de Lan Vu y su equipo.
Los fotógrafos fueron Robert Puglisi y Vladimir Sichov para Pipa-Press.
Entonces, ORLAN decora el quirófano con una tela de un amarillo brillante a juego con el traje de la cirujana.
OMNIPRESENCIA II
Nueva York, Galerie Sandra Gering, 1993
OMNIPRÉSENCE II es el componente principal en las operaciones de rendimiento quirúrgico.
Se trata de una instalación fotográfica presentada en forma de work in progress en la galería Sandra Gering basada en dos ideas: mostrar lo que habitualmente se mantiene en secreto y establecer una comparación entre el autorretrato realizado por la máquina-ordenador y el autorretrato realizado por la MÁQUINA-CORPS. Para ello, ORLAN había colocado 40 dípticos de metal en la galería, lacados de color marrón rojizo como la sangre seca, correspondientes a 40 días de la exposición. En la parte inferior del díptico: una captura de pantalla que muestra la imagen de un rostro creada mediante un programa informático de morphing.
ORLAN ha tomado “el intermedio”, es decir: la imagen exacta del entorno concebida a partir de su rostro hibridado con un retrato de sus figuras de referencia en la Historia del Arte, sin retocar.
En la parte superior, al otro lado del díptico, ORLAN colocaba cada día, mediante imanes, la imagen del día, un autorretrato realizado por las MÁQUINAS-CORPOS, de un rostro primero con vendas, luego con colores: del azul al amarillo pasando por el rojo; el conjunto bastante hinchado. Entre estas dos imágenes había una placa de metal grabada con las palabras: entre-deux y la fecha del día.
El último día, la instalación estaba terminada, al igual que la exposición.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / 7.ªoperación quirúrgica-performance llamada «Omnipresencia», 21 de noviembre de 1993
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento sobre Fluxus y el Happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance a contracorriente, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usará como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un «transexualismo mujer-mujer», en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que se trata de un problema de comunicación. ORLAN realiza un autorretrato clásico, elaborado inicialmente con ayuda del ordenador y luego grabado de forma permanente en la piel. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y se pregunta por el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las Operaciones-Cirúrgicas-Performances leyendo su manifiesto del Arte Carnal, que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como referente, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que lo que se esconde tras la Mona Lisa es el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“ Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que, por cierto, no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como se suele decir y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN de hilo conductor, de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones —cirurgicales—-performances realizadas en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos establecidos al llevar a cabo intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue complicado. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada intervención se ha concebido como un rito de iniciación. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y darle la vuelta. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su taller de artista. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación, sobre la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La 7ª operación-performance, denominada Omniprésence, tuvo lugar el 21 de noviembre de 1993 en Nueva York, en colaboración con la galería Sandra Gering.
En esta sesión, a ORLAN la operó la cirujana feminista Dra. Marjorie Kramer y se encargó de su vestuario Issey Miyake. Los fotógrafos fueron Robert Puglisi y Vladimir Sichov para Sipa-Press (las fotos son de uso libre).
ORLAN decora el quirófano con una tela verde neón a juego con el traje de la cirujana.
Entre el equipo médico y el del STUDIO ORLAN había una mujer especialista en lengua de signos para personas sordas y con discapacidad auditiva, y su presencia servía para recordarnos que todos y todas, en algún momento, somos sordos y tenemos discapacidad auditiva. Su presencia en el quirófano ponía en escena un lenguaje corporal.
También estaban como asistente Raphaël Cuir y el videógrafo Tom Klinkowstein, que se encargaba de la retransmisión por satélite, Sophie Thompson se encargaba de la traducción al inglés y la famosa presentadora estrella de la época, Connie Chung, que había pedido estar en el quirófano con ORLAN e hizo un reportaje completo que se emitió en la CNN en el telediario de las 20:00. Vino a Francia para asistir a la boda de ORLAN con Raphaël Cuir en Sologne.
Durante esta legendaria operación, ORLAN se sometió a implantes de silicona sólida, normalmente colocados en los pómulos, para realzarlos a ambos lados de la frente. Se trataba de llevar a cabo una operación que no debía aportar belleza sino, por el contrario, indeseabilidad y monstruosidad. ORLAN quería demostrar que la belleza es un dictado de la ideología dominante en un momento geográfico e histórico determinado. Estas protuberancias se han convertido en órganos de seducción. ORLAN dice “es mi descapotable”.
Esta actuación se retransmitió en directo vía satélite gracias a Christian Vanderborght en el Centro Georges Pompidou de París, en el Centro Mac Luhan de Toronto, en el Centro Multimedia de Banff (Canadá), en Bélgica, en Alemania, en Letonia, en Japón, en los Países Bajos, en Nueva York, en Santa Mónica y, en Francia, en Niza y en Lyon. Había relojes decorando el escenario que marcaban la hora en las distintas ciudades donde se retransmitía la actuación.
Espectadores de todo el mundo pudieron ver la operación y hacer preguntas, que ORLAN respondió en directo en cuanto la operación lo permitió. Entre los participantes en la transmisión vía satélite en el Centro Georges Pompidou se encontraban Gladys Fabre, Jean-Paul Fargier, Christian Vanderborght y François Barré, Presidente del Centro.
ORLAN jugó con las nociones de vanidad y narcisismo en la serie Question de miroir en 1993. Tomada antes de Omniprésence, la artista se escenifica sobre un fondo verde, como haría más tarde en el quirófano. En estas imágenes, vemos a ORLAN y/o su reflejo en un espejo de mano mostrando el resultado de una sesión de maquillaje. En lugar de utilizar cosméticos para embellecerse, se cubre la cara con una sustancia de color carne parecida a la plastilina viscosa y se desfigura y refigura alternativamente.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / 6.ª Operación-Cirúrgica-Performance, febrero de 1992
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento dedicado a Fluxus y el Happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance a contracorriente, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usaría como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que, en aquella época, empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un transexualismo de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN hace un autorretrato clásico que, al principio, se elabora con el ordenador y luego se graba en la piel de forma permanente. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las Operaciones-Quirúrgicas-Performances leyendo su manifiesto del Arte Carnal que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para llevar a cabo nuevas obras y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque no se somete ni a los dioses ni a los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como referente, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que bajo el retrato de la Mona Lisa se esconde el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“ Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como dicen y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN de hilo conductor, de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas intervenciones quirúrgicas-performativas que ha llevado a cabo en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al realizar operaciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue difícil. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada operación se ha concebido como un rito de iniciación. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su taller de artista. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación en la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La sexta «operación-cirúrgica-performance» tuvo lugar en febrero de 1992 en el marco de un festival de performances en Lieja, y toma su título de «Cuerpos sin órganos» a Antonin Artaud. El texto de Artaud se recita, mientras que tres calaveras le dan un aire más lúgubre al decorado de esta «vanidad» viviente. ORLAN lleva un sombrero de piel sintética de leopardo y juega con sus accesorios de plástico (calaveras, cruces y horcas). El cirujano te hace una liposucción en la cara y el vientre.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / 5.ª operación quirúrgica-performance conocida como «Operación Ópera», 6 de julio de 1991
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento sobre Fluxus y el «happening», le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance a contracorriente, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usaría como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un transexualismo de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN hace un autorretrato clásico que, al principio, se elabora con ayuda del ordenador y luego se graba en la piel de forma permanente. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las Operaciones-Cirúrgicas-Performativas leyendo su manifiesto del Arte Carnal, que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar las imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN realizó entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como punto de referencia, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que lo que se esconde tras la Mona Lisa es el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que, por cierto, no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como se suele decir y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos sirven a ORLAN de hilo conductor, de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones quirúrgicas-performativas que ha llevado a cabo en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al poner en marcha intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue complicado. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada operación se ha concebido como un rito de paso. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su taller artístico. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación, sobre la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La 5ª operación quirúrgica, conocida como Operación Ópera, tuvo lugar el 6 de julio de 1991 en París.
En esta operación, a ORLAN la operó el Dr. Bernard Cornette de Saint-Cyr y el diseñador Franck Sorbier se encargó de su vestuario.
ORLAN completa la lectura de *La Robe* con un fragmento del libro de Michel Serres sobre *Le Tiers instruit*, grabado veinte veces, en veinte idiomas diferentes, en placas de cristal en las que se han fijado recipientes que contienen porciones de veinte gramos de la carne de Orlan: «El monstruo que corre, tatuado, ambidiestro, hermafrodita y mestizo, ¿qué podría mostrarnos ahora, bajo su piel? ¡Sí, la sangre y la carne! Este texto sirve de «libreto» para una ópera cantada y bailada por Jimmy Blanche. Este espectáculo sirve de punto de partida para una instalación de vídeo que cubre todo el techo, presentada en la Bienal de Sídney en 1992. Los videogramas, con imágenes incrustadas dentro de una cruz, se combinan con las palabras de Cristo durante la Pasión: «Un poco más de tiempo y ya no me veréis; un poco más de tiempo y volveréis a verme»
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / 4.ª«operación-cirúrgica-performance» conocida como «Operación exitosa», 8 de diciembre de 1990
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento dedicado a Fluxus y el Happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encontró la forma de decir alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance a contracorriente, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usará como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía una transexualidad de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN realiza un autorretrato clásico, elaborado inicialmente con ayuda del ordenador y luego grabado de forma permanente en la piel. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las «Operaciones-Cirúrgicas-Performances» leyendo su manifiesto del «Arte Carnal», que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como referente, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que lo que se esconde tras la Mona Lisa es el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que, por cierto, no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como dicen y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN de hilo conductor y de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones —cirurgicales—-performances llevadas a cabo en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al llevar a cabo intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue difícil. Después de muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en lo que respecta a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada intervención se ha concebido como un rito de paso. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su taller de artista. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación en la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La 4ª operación quirúrgica, conocida como Operación Éxito o la obra maestra definitiva, tuvo lugar el 8 de diciembre de 1990 en París.
Durante esta operación, ORLAN fue intervenido por el Dr. G. B. B. Bernard Cornette de Saint-Cyr y vestido por el diseñador Paco Rabanne.
Durante la actuación, la artista leyó «La Robe», de Eugénie Lemoine-Luccioni y Lacan. El fotógrafo fue Alain Dohmé, de Pipa-Press. ORLAN decora el bloque con un cartel de cine enorme pintado con acrílico, una imagen de Un solo pecho. Exhibición fálica , cuencos de mármol con efecto trampantojo y un montón de flores. ORLAN juega con estos accesorios, frutas y verduras, dos langostas de plástico y las dos cruces —una negra y otra blanca— hechas de cuentas de su serie Skai and sky y vídeo.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o imágenes nuevas-imágenes / Segundaoperación quirúrgica-performance conocida como «Bloc du Shérif», 20 de julio de 1990
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento sobre Fluxus y el happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta, ella encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance a contracorriente, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían amoldado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usará como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un transexualismo de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN hace un autorretrato clásico que, al principio, elaboró con ayuda del ordenador y luego grabó en su piel de forma permanente. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desacralizada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las «Operaciones-Cirúrgicas-Performances» leyendo su manifiesto del «Arte Carnal» que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como referente, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que lo que se esconde detrás de la Mona Lisa es el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
“ Así que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como dicen y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean en la prensa escrita o en la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN de hilo conductor y de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones —cirurgicales—-performances que ha hecho en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al llevar a cabo intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue complicado. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar cada operación cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada operación se ha concebido como un rito de iniciación. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su taller de artista. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando la intervención quirúrgica lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «sudarios sagrados» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación, sobre la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La segunda operación quirúrgica, conocida como «Operación Sheriff-Bloc», tuvo lugar el 20 de julio de 1990 en París.
Durante esta sesión, ORLAN fue fotografiada por el Dr. Chérif Kamel Zahar y lleva un vestido de tela fotográfica con la imagen de su cuerpo desnudo, además de una máscara de plástico. El bloque está decorado con efigies de ORLAN en «Santa ORLAN» y «El nacimiento de ORLAN sin concha».
Esta actuación se lleva a cabo en presencia de un único fotógrafo, Joël Nicolas, porque el cirujano se ha negado y da lugar a la creación de una instalación compuesta por nueve fotografías en blanco y negro.
Esta vez, se introduce un implante en el mentón. Al texto de Eugénie Lemoine-Luccioni se le añaden fragmentos de *Los poderes del horror*, de Julia Kristeva, que se ha convertido en la biblia sobre la abyección.
La reencarnación de Sainte-ORLAN o «imágenes nuevas-imágenes», primera «operación-quirúrgica-performance» conocida como «La Licorne», 14 de julio de 1990
En junio de 1989, unos comisarios ingleses que habían visto las actuaciones de ORLAN en el Centro Pompidou durante un evento sobre Fluxus y Happening le propusieron participar en su festival Edge (del 22 al 30 de mayo de 1990) con una obra sobre el tema «El arte y la vida en los años 90».
Se podría decir que se trata, pues, de una performance por encargo. En esta propuesta encuentra la forma de expresar alto y claro todo lo que pensaba de la producción artística de los años 80. Así que decidió hacer una performance en contra, como contrapunto a lo que estaba pasando en el panorama del arte contemporáneo. En aquellos años, la mayoría de los artistas se habían adaptado por completo a la sociedad y se habían ajustado en exceso a las leyes del mercado. ORLAN quiso hacer una performance que fuera una continuación de sus trabajos anteriores, una performance orientada hacia el futuro, radical en sí misma y más allá de sí misma.
Fue al leer *La Robe* (que usaría como lema en todas sus «operaciones quirúrgicas-performativas») de Eugénie Lemoine-Luccioni, psicoanalista lacaniana, cuando se le ocurrió la idea de este «paso al acto». Pensó que por aquella época empezaban a tener los medios para reducir la brecha entre la imagen interna y la imagen externa. Entonces dijo que hacía un transexualismo de mujer a mujer, en alusión a las personas trans: un hombre que se siente mujer quiere que los demás lo vean como mujer (y viceversa). Podríamos resumirlo diciendo que es un problema de comunicación. ORLAN hace un autorretrato clásico que, al principio, se elabora con ayuda del ordenador y luego se graba en la piel de forma permanente. Habla entonces de un «arte carnal» para diferenciarse del arte corporal y cuestiona el estatus del cuerpo en la sociedad y su futuro en las generaciones venideras a través de las nuevas tecnologías y las manipulaciones genéticas.
El cuerpo del artista se convierte en un espacio de debate público.
El 30 de mayo de 1990, el día del cumpleaños de ORLAN, en una iglesia desconsagrada llamada «All Saints» en Newcastle, Inglaterra, anunció, durante una performance-ritual inaugural, su decisión de emprender las Operaciones-Cirúrgicas-Performances leyendo su manifiesto del Arte Carnal, que había escrito en 1989.
La serie tiene dos títulos: LaLa reencarnación de Sainte-ORLAN (una alusión al personaje que se fue creando poco a poco al adoptar imágenes religiosas en su gran serie Estudio documental: El drapeado, El barroco) o imágenes nuevas-imágenes (Un guiño a los dioses y diosas hindúes que cambian de apariencia para emprender nuevas tareas y hazañas. Para ORLAN, se trata de cambiar de referencia, de pasar de la iconografía religiosa judeocristiana a la mitología griega. Por otro lado, este segundo título hace referencia a las llamadas «nuevas imágenes», es decir, a las nuevas tecnologías). Se trata de una serie de nueve performances que ORLAN llevó a cabo entre 1990 y 1993 en París, Bruselas y Nueva York.
Al principio, ORLAN crea un autorretrato mezclando e hibridando, con ayuda del ordenador, representaciones de diosas de la mitología griega, elegidas no por los cánones de belleza que se supone que representan, sino por sus historias.
Se eligió a Diana porque se rebela contra los dioses y los hombres, porque es activa, incluso agresiva, y porque lidera un grupo. La Mona Lisa como figura emblemática de la historia del arte, como punto de referencia, porque no es guapa según los criterios de belleza actuales, porque hay algo de hombre en esa mujer. Ahora sabemos que lo que se esconde tras la Mona Lisa es el autorretrato del propio Leonardo da Vinci (lo que nos lleva de nuevo a un problema de identidad).
ORLAN dirá:
«YoAsí que no quiero parecerme a la Venus de Botticelli.
No quiero parecerme a la Europa de Gustave Moreau (que, por cierto, no es mi pintor favorito). He elegido a la Europa de este pintor porque aparece en un cuadro inacabado, ¡como, por cierto, la mayoría de sus cuadros!
No quiero parecerme a la Psique de Gérard.
No quiero parecerme a Diane, de la Escuela de Fontainebleau.
No quiero parecerme a la Mona Lisa de Leonardo da Vinci… como se suele decir y siguen diciendo algunos periódicos o programas de televisión, a pesar de mis muchas contradicciones y mis enfados. (Las repercusiones mediáticas de las que no puedo escapar, ya sean de la prensa escrita o de la televisión, se analizarán y cobrarán sentido dentro de unos diez años. »
Estas representaciones de personajes femeninos le sirven a ORLAN de hilo conductor, de inspiración, y están ahí, muy por debajo, de forma simbólica. Con este trabajo de hibridación digital, les pidió a los cirujanos y cirujanas que se acercaran lo más posible a esta imagen.
En las tres últimas operaciones quirúrgicas-performativas que ha llevado a cabo en Nueva York, ORLAN se aleja de los modelos habituales al poner en marcha intervenciones que no pretendían aportar belleza, sino fealdad y monstruosidad.
Al principio, encontrar un cirujano fue complicado. Tras muchos rechazos, ORLAN encontró uno, muy prudente, que empezó avanzando poco a poco, lo que le permitió entender en qué se estaba metiendo y evaluar qué podía llegar a hacer en un quirófano, cuáles eran los límites y cuáles eran los suyos, saber cómo reaccionaba ella, cómo reaccionaba su cuerpo y, así, aprender a gestionar todas las operaciones cada vez mejor.
ORLAN crea esta serie para romper con los hábitos de la cirugía en cuanto a la mejora y el rejuvenecimiento. ORLAN no está en contra de la cirugía estética, sino de lo que se hace con ella. Así que usa esta técnica para convertirla en una forma de reinventarse a sí misma, desafiando la máscara de lo innato. La primera condición que puso a los distintos cirujanos fue que no hubiera dolor, porque ORLAN apuesta por el CUERPO-PLACER.
Cada operación se ha concebido como un rito de iniciación. Como artista plástica, ORLAN ha querido intervenir en la estética quirúrgica, fría y estereotipada, y transformarla. En cada actuación, ORLAN decoraba el quirófano, que con ese gesto se convertía en su estudio artístico. Tanto ella como todo el equipo médico llevaban trajes diseñados por un diseñador de renombre que colaboraba con la artista. Las actuaciones iban acompañadas de lecturas y, cuando el acto quirúrgico lo permitía, ORLAN creaba imágenes, hacía películas, vídeos, fotos y dibujos con su sangre y sus dedos, relicarios con su grasa y su carne, una especie de «súarios» hechos con su sangre seca y una gasa médica de la operación, sobre la que hizo transferencias fotográficas, y objetos que luego se expusieron en museos y galerías.
La primera intervención quirúrgica de alto rendimiento, conocida como «La Licornio», tuvo lugar el 14 de julio de 1990 en París.
Durante esta operación, ORLAN fue operada por el Dr. Chérif Kamel Zahar en la Clínica Duhesme y Charlotte Caldeburg le puso un sombrero de arlequín y tres pelucas fluorescentes.
ORLAN decora el quirófano con cientos de flores blancas de plástico, una representación del «Nacimiento de ORLAN» sin concha, en referencia a Botticelli, así como imágenes de sus referentes de la mitología y la historia del arte.
Después de leer un fragmento de *La Robe*, de Eugénie Lemoine-Luccioni, el cirujano Dr. Chérif Zahar le hace una liposucción en la cara y los muslos a ORLAN, una intervención que requiere una epidural y anestesia local en la cara. La grasa extraída se conserva en recipientes herméticos de resina transparente, moldeados a partir de los brazos y las piernas de ORLAN.
Peau d’âne, 1990
Se trata de una serie fotográfica en la que ORLAN incorpora elementos de la historia de Peau d’âne a sus autorretratos.
Peau d’âne es una princesa a la que su padre le ha pedido que se case con él porque le ha prometido a su madre, la Reina, que sólo se casará con una mujer que sea más bella que ella, y Peau d’âne es la única mujer así. Su hija escapa al deseo de su padre vistiéndose con la piel del burro.
Para escapar del territorio del padre, tienes que cambiar de piel. ORLAN decidió entonces experimentar con formas nuevas y múltiples, en una línea humorística y distanciada. ORLAN está a favor de las identidades cambiantes, mutantes, nómadas, no fijas.
En esta serie, ORLAN luce un atuendo diferente en cada foto, así como un sombrero que va desde un quepis hasta una mitra, sin olvidar una gorra y una cabeza de burro.
Estudio documental: Le Drapé-Le Baroque: Madonna en el garaje, 1990
Después de trabajar durante más de diez años sobre la cultura judeocristiana y el Barroco, ORLAN decidió en 1990 guardar literalmente las Madonnas en el garaje, del mismo modo que los objetos antiguos que ya no se utilizan. Para esta última serie de despedidas, ORLAN ha querido utilizar para sus trajes telas muy diferentes de las que utilizaba habitualmente, telas de gama baja, satenes de poliéster utilizados para los disfraces de las fiestas infantiles de fin de año. Aporta sentido del humor y distancia en comparación con estudios anteriores muy serios.
Joël Savary, director del Centre D’Hérouville Saint-Clair, que le había invitado a participar en una gran exposición, posó disfrazado de mecánico de taller con una enorme llave de 12 pulgadas en el bolsillo del pantalón para imitar una erección. Sujeta la falda de ORLAN mientras ella es elevada en un ascensor. Después de esta serie, ORLAN no volvió a utilizar iconografía judeocristiana.
En 1989, ORLAN cuestionó la que consideraba la obra más monstruosa de la historia del arte: El origen del mundo , de Courbet.
En su cuadro de 1886, Courbet mutila a la mujer, cortándole las piernas, los brazos y la cabeza, despojándola de su identidad al reducirla a su papel de progenitora. Se convierte en nada más que un vientre, nada más que un sexo, probablemente como pretendía el comisario.
ORLAN decidió ver qué ocurría haciendo lo mismo al otro lado de la humanidad, reproduciendo la obra, incluidas sus dimensiones y encuadre, en forma fotográfica. Allí presentó a Jean-Christophe Bouvet, un actor que había aparecido en “Sous le soleil de Satan” con Gérard Depardieu, con la polla, de tamaño medio, erecta. ORLAN lo describe como “la cola del diablo”.
Esta respuesta feminista cuestiona el papel de los hombres y las mujeres en nuestra sociedad y cómo están representados.
En 2022, a la vista de los acontecimientos actuales, ORLAN produjo una segunda versión de“El origen de la guerra“, treinta años después de la primera, utilizando un nuevo modelo.
Homenaje a Robert Filliou, Fundación Danaé, Pouilly-en-Auxois, 1988
Estudio documental: Le Drapé-Le Baroque: Madonna in the Garden, 1986
La madone au jardin es una serie creada por ORLAN en 1986 en el marco de sus Études Documentaires: le Drapé-le Baroque.
ORLAN se entrecruza entre una virgen blanca y una novia estereotipada con un largo vestido skai blanco, creando bellos drapeados en un jardín, aludiendo con humor a las fotografías de la novia de blanco en bellos paisajes. Estas fotografías fueron tomadas en Sologne, en la finca de Gladys Fabre, donde ORLAN se casó de negro el 14 de julio de 1993. Su propia boda se convierte en una gran actuación en respuesta a esta Madonna en el Jardín.
Estudio documental: Le Drapé-Le Baroque: Skaï and Sky and Video, Virgen con plástico de burbujas, nubes y vídeo 1983
Skaï and sky and Video es una serie de fotografías de 1983, parte de la serie Étude Documentaire: Le Drapé-Le Baroque, en las que ORLAN se representa a sí misma como una virgen blanca y una virgen negra. ORLAN realizó esta serie en el marco de un taller organizado en la escuela de fotografía de Ivry-sur-scène.
La artista manipula una serie de accesorios, como cruces blancas, cruces negras, caballetes blancos, caballetes negros y bolas de cristal… Asume el papel de los materiales de construcción reales, los bloques de brisa, mientras que el fondo de la obra está compuesto por imitaciones de ladrillos de plástico pintados de amarillo, de modo que lo real “y” lo falso coexisten sin chocar.
ORLAN levita sobre una pantalla de vídeo con las imágenes digitales de nuestro tiempo, mientras cita las esculturas de mármol de otra época. En esta serie, ORLAN subraya que no hay dicotomía entre las imágenes digitales actuales y las imágenes de esculturas plegadas que citan a Bernini. Las Madonnas blancas y negras están envueltas en skai, una piel sintética que parece mármol cuando se ilumina, evocando los cortinajes barrocos. ORLAN ha creado un vínculo entre lo “viejo” y lo “nuevo” a través de esta serie fotográfica, mostrando diferentes épocas en un mismo espacio-tiempo. Ha mezclado un vocabulario religioso con un vocabulario plástico laico para destacar la sensualidad subyacente en la iconografía religiosa, asumiendo la lección del Barroco, que no nos pide que elijamos entre el “bien” y el “mal”. El Barroco nos muestra a la Santa Teresa de Bernini disfrutando de la flecha del ángel en un éxtasis erótico. Lacan habló mucho de esto.
Estudio documental: Le Drapé-Le Baroque: Skaï y Sky and Video, 1983
Skaï and sky and Video es una serie de fotografías de 1983, parte de la serie Étude Documentaire: Le Drapé-Le Baroque, en las que ORLAN se representa a sí misma como una virgen blanca y una virgen negra. ORLAN realizó esta serie en el marco de un taller organizado en la escuela de fotografía de Ivry-sur-scène.
La artista manipula una serie de accesorios, como cruces blancas, cruces negras, caballetes blancos, caballetes negros y bolas de cristal… Asume el papel de los materiales de construcción reales, los bloques de brisa, mientras que el fondo de la obra está compuesto por imitaciones de ladrillos de plástico pintados de amarillo, de modo que lo real “y” lo falso coexisten sin chocar.
ORLAN levita sobre una pantalla de vídeo con las imágenes digitales de nuestro tiempo, mientras cita las esculturas de mármol de otra época. En esta serie, ORLAN subraya que no hay dicotomía entre las imágenes digitales actuales y las imágenes de esculturas plegadas que citan a Bernini. Las Madonnas blancas y negras están envueltas en skai, una piel sintética que parece mármol cuando se ilumina, evocando los cortinajes barrocos. ORLAN ha creado un vínculo entre lo “viejo” y lo “nuevo” a través de esta serie fotográfica, mostrando diferentes épocas en un mismo espacio-tiempo. Ha mezclado un vocabulario religioso con un vocabulario plástico laico para destacar la sensualidad subyacente en la iconografía religiosa, asumiendo la lección del Barroco, que no nos pide que elijamos entre el “bien” y el “mal”. El Barroco nos muestra a la Santa Teresa de Bernini disfrutando de la flecha del ángel en un éxtasis erótico. Lacan habló mucho de esto.
Estudio Documental: El drapeado barroco: Sainte-ORLAN disfrazada con sábanas del ajuar, con flores y nubes, 1983
En esta serie de 1983, ORLAN ve la foto como una escultura híbrida entre las sábanas del ajuar y otro tejido muy almidonado, muy parecido al cartón, que permite esculpir los pliegues y los drapeados. Esta serie es un punto de inflexión entre las madonas vestidas únicamente con las sábanas del ajuar y las posteriores, ataviadas con imitación de cuero. ORLAN posa con ramos de flores, que a veces coloca en el traje, otras sostiene como si fueran un arma y que acaban tiradas en el suelo. Se destaca ostensiblemente un plástico negro, un jarrón volcado y una corona con los que ORLAN se pone en escena. Todo el fondo está pintado con nubes que dan una impresión de aparición sacralizada.
ORLAN, «Hay que imaginarse a Sísifo feliz», performance en Martina Franca, Taranto, Italia, 1981
ORLAN manipulando sus diferentes efigies pegadas sobre madera y recortadas, performance, 1981
Emergencia G.E.U., 1980
En 1980, en el segundo simposio de interpretación organizado por ORLAN, se produjo un acontecimiento muy doloroso en su vida.
El primer día del simposio, ORLAN sufrió un embarazo ectópico. Si no quieres morir, tienes que ser operado en los cuarenta minutos siguientes a los primeros dolores.
ORLAN tuvo que ser operado de urgencia. Mientras esperaba a la ambulancia, aún tuvo tiempo de subir a bordo a su equipo para filmar y fotografiar su operación. A continuación, las cintas de vídeo se llevaron una a una al festival y la operación se proyectó en la FNAC como si se tratara de una representación programada. ORLAN siempre ha pensado en la vida como un fenómeno estético que se puede recuperar, y ésta era una elección obvia. Esta operación fue determinante en su carrera.
DE ORLAN A ORLAN: DESEMBALAJE Y MULTIPLICACION, 1980
ORLAN-CORPS-DE-LIVRES : ORLAN en el sujetalibros, 1979
Entre 1979 y 2007, ORLAN organizó una serie de espectáculos que denominó ORLAN-CORPS-de-livres. La artista siente un especial apego por la literatura, huella sin duda de su padre, que sacralizaba los libros en una biblioteca cerrada que ella no tenía más remedio que abrir.
Con motivo de su residencia en el Getty Research Institute en 2007, ORLAN pidió a los eminentes investigadores que residían con ella ese año que le dieran un libro, o el título de un libro, que más hubiera influido en su pensamiento, su trabajo y su vida. La artista los colocó todos sobre un gran bloque de granito a la entrada, con las palabras “Getty Research Institute” grabadas en él, luego se tumbó junto a los libros y pidió a alguien que le quitara los que sobresalían de su cuerpo. Tras medirlos con su cuerpo, ORLAN los leyó continuamente y los anotó. ORLAN ha hecho esta performance varias veces en su vida, en distintos lugares y circunstancias, una performance del cuerpo en el corpus del libro.
Un ORLAN-CORPS-DE-LIVRES, Performance ORLAN-CORPS MesuRAGE, 1979/2007
Entre 1979 y 2007, ORLAN organizó una serie de espectáculos que denominó ORLAN-CORPS-de-livres. La artista siente un especial apego por la literatura, huella sin duda de su padre, que sacralizaba los libros en una biblioteca cerrada que ella no tenía más remedio que abrir.
Con motivo de su residencia en el Getty Research Institute en 2007, ORLAN pidió a los eminentes investigadores que residían con ella ese año que le dieran un libro, o el título de un libro, que más hubiera influido en su pensamiento, su trabajo y su vida. La artista los colocó todos sobre un gran bloque de granito a la entrada, con las palabras “Getty Research Institute” grabadas en él, luego se tumbó junto a los libros y pidió a alguien que le quitara los que sobresalían de su cuerpo. Tras medirlos con su cuerpo, ORLAN los leyó continuamente y los anotó. ORLAN ha hecho esta performance varias veces en su vida, en distintos lugares y circunstancias, una performance del cuerpo en el corpus del libro.
Representación en la Sammlung Ludwig, Aquisgrán, Alemania, 1978-2024
ORLAN quería comprobar si era cierta la afirmación de Freud: “A la vista de la vulva, hasta el diablo huye”. En 1978, realizó un espectáculo, La tête de Méduse, en la Sammlung Ludwig de Aquisgrán, distribuyendo este texto del psicoanalista
Austriaco. De cara al público, que se acercó uno a uno en un estrecho espacio formado por dos grandes barandillas de madera pintadas de negro, ORLAN mostró su sexo frente a una gran lupa en el momento de la menstruación. Por un lado, su pelo era
pintado de azul, el otro era natural. En la entrada se colocaron dos monitores de vídeo, uno que mostraba la reacción de la persona que observaba la vulva y otro que mostraba a los que estaban a punto de verla. A la salida se repartió al público el texto de Freud La cabeza de Medusa, del que he aquí un extracto:
“La visión de la cabeza de Medusa hace que el espectador se ponga rígido de miedo, lo convierte en piedra. El mismo origen, tomado del complejo de castración, y el mismo cambio de efecto. Pues ponerse rígido significa ponerse erecto, y así, en la situación original, consolar al espectador. Sigue teniendo pene, se asegura de ello poniéndose rígido él mismo.
Y, en efecto, ¡algunos de los espectadores eran rígidos!
Intercambio , changeons, Angoulême, Francia, 1978
En 1978, ORLAN organizó en Angulema un espectáculo titulado “Échangeons, changeons”. ORLAN recorría la ciudad en una furgoneta, ofreciendo a los transeúntes la posibilidad de cambiar su ropa por la de ella. A continuación, subían al vehículo para cambiarse de ropa. Se tomó una foto polaroid antes y después.
Con este gesto, ORLAN invita al otro a convertirse en ORLAN y se permite parecerse al otro. La artista se distancia del otro, al tiempo que se acerca a él. La artista y el invitado salen de su propio marco.
ORLAN visitó varios pisos de una participante para comprobar si la ropa era acorde con su lugar de residencia, y siguió intercambiando ideas con la Otra.
Se ha dicho que el barroco era el monstruo del clasicismo, ¡y que las mujeres eran el monstruo del hombre! Los detractores del barroco dicen que es de muy mal gusto, que es “demasiado”.
En 1980, ORLAN viajó a Italia para estudiar el Barroco y comprender esta aversión. Este viaje de estudios le permitió identificar obras de gran importancia en la historia del arte. El Barroco ha sido una importante fuente de inspiración para ORLAN, que ha trabajado sobre este tema en durante más de diez años en su importante serie Etude Documentaire: le Drapé-le Baroque.
La cultura judeocristiana nos pide que elijamos entre el bien “o” el mal. El Barroco invitó al artista a reflexionar sobre este “o” y a utilizar el “y”: el bien “y” el mal, porque en la obra de Bernini, que tanto la inspiró, nos muestra a Santa Teresa disfrutando de la flecha del ángel en un éxtasis erótico “y”. Jacques Lacan habló mucho de esto en su libro Encore.
La mayoría de sus obras se basan en esta lección del Barroco.
No esperes a Papá Noel, cómprate un poco de poesía. Espectáculo de danza y poesía. Mercado de la Croix Rousse, Lyon, Francia, 1977
Bordel y catedral, 1977
El beso del artista , 1977, FIAC, Grand Palais, París, Francia
El beso del artista (1977) es una gran escultura formada por un pedestal pintado de negro. A un lado, una efigie de ORLAN de tamaño natural, en blanco y negro, vestida como una Madonna.
Por 5 francos, se podían poner velas en Sainte-ORLAN.
En la otra, una fotografía en blanco y negro de tamaño natural de su torso, con una lámpara roja parpadeante colocada sobre su pecho y una flecha que señalaba la ranura por la que se veía caer la moneda de cinco francos por un esófago de plástico transparente hasta un pubis similar. La actuación duró 30 minutos, y 17 participantes tuvieron el privilegio de comprar un beso de artista.
Todo pasó en el Grand Palais y, por esa cantidad, ORLAN te dio un auténtico beso de artista, no un besito infantil, sino un beso con lengua…El resultado fue un escándalo mediático enorme, hasta tal punto que la Feria Internacional de Arte Contemporáneo nunca había tenido tantos artículos de prensa clasificados no como «FIAC», sino como «el beso de la artista». ORLAN también fue invitada a muchos programas de televisión.
Como consecuencia, ORLAN fue despedida de la escuela donde impartía clases para formar a animadores socioculturales. Sus alumnos se declararon inmediatamente en huelga y crearon canciones a la gloria del “beso del artista” y a ella, exigiendo su reincorporación, que nunca se produjo…
Siguió un periodo terrible en el que no tenía dinero, ni dónde dormir ni qué comer. Perdió su estudio y muchas de sus obras porque fueron precintadas.
ORLAN aprueba por fin una oposición para ser profesor en una escuela de bellas artes de Dijon, y hay varios finales felices. La escultura fue adquirida por una colección pública, el FRAC des Pays de la Loire. Esta obra ha viajado por todo el mundo, incluido Estados Unidos en la exposición Wak, y fue encargada por la FIAC para su trigésimo aniversario. Estaba expuesta en la entrada, protegida por un cristal, y en la gran pared estaba escrito “Le Baiser de l’artiste l’oeuvre qui a le plus impactée l’histoire de la FIAC”.
El beso del artista, Casa de la Cultura de Caldas da Rainha, Portugal, 1977
ORLAN llevó a cabo por primera vez su mítica performance «El beso del artista» en 1977, en la Casa de la Cultura de Caldas da Rainha, en Portugal. Sobre un pedestal de madera pintado de blanco hay, a la izquierda, una efigie de ORLAN como Santa ORLAN, pegada sobre madera y recortada. Delante de la efigie había un pequeño recipiente donde el público podía meter los 5 francos. A la derecha, ORLAN se sube al pedestal y ofrece un beso de artista por 5 francos. Se trata de una primera versión simplificada de la que se presentaría en la FIAC de 1977, la performance que marcaría un punto de inflexión en la carrera de ORLAN.
Fragmentos de cuerpos,Caldas da Rainha, Portugal, 1977
Vestirse con su propia desnudez, Caldas da Rainha, Portugal, 1977
En la performance «Vestirse con la propia desnudez» ( 1977), ORLAN lleva puesta una fotografía de su cuerpo desnudo, en forma de vestido de tela fotográfica que la cubre por completo, y se pasea por unos parques públicos de Portugal.
Los agentes de policía intentaron acusarla de exhibicionismo, pero fue imposible porque ORLAN iba vestida de pies a cabeza y llevaba sus documentos de identidad en el bolso.
En el espacio público, los demás se enfrentan a la representación de su desnudez, sin que ella esté realmente desnuda. ORLAN pone de relieve este mismo vacío en la vida pública, donde otros representan en lugar de presentarse. En este sentido, la performance actúa sobre el espacio real perturbando la relación con el otro y haciendo crítico el encuentro. ORLAN pretende acercarse al entorno, a los objetos que median en el encuentro con los demás, y crear desafiando la ley y perturbándola sin condenarla.
Vender en el mercado por porciones pequeñas, Caldas da Rainha, Portugal, 1977
Tras su actuaciónSe vendre sur les marchés en petits morceaux , ORLAN exhibió la carretilla que había utilizado. Esta performance consistía en vender fotografías en blanco y negro de partes de su cuerpo pegadas sobre madera y desviadas, impulsadas sobre un carro por un mercado de verduras, como un producto alimenticio más junto a los puestos de zanahorias, puerros y patatas…
También había un cartel con los precios de las partes de su cuerpo donde estaba escrito “¿mi cuerpo me pertenece? “garantizado puro ORLAN sin colorantes ni conservantes”.
El objetivo era cuestionar el modo en que la representación fragmentaria transforma nuestra relación con la realidad. Esta cuestión de la cosificación y la fragmentación del cuerpo plantea interrogantes sobre el derecho a disponer del propio cuerpo en relación con el contexto histórico y social, y el derecho a vender la representación del propio cuerpo cuando vender el propio cuerpo está prohibido.
ORLAN ha creado muchas otras piezas basadas en obras importantes de la Historia del Arte, creando tableaux vivants con La Maja desnuda de Goya, la Venus de Botticelli y La Grande Odalisque…
ORLAN en Grande Odalisque d’Ingres es una fotografía en blanco y negro de la serie Tableaux vivants (1977-78), contrapartida del famoso cuadro de Jean-Auguste Dominique Ingres. Extracto independiente de una gran instalación presentada en la exposición Tendencias contemporáneas (1977) en el Espace Lyonnais d’Art Contemporain. La fotografía se reprodujo en diferentes formatos dispuestos en el espacio bajo almohadas cada vez más grandes, una del tamaño exacto del cuadro de Ingres, otra del tamaño del cuerpo de ORLAN, y otras 2 que superaban el tamaño del cuerpo y estaban fuera de toda proporción.
Hechas con las sábanas del ajuar y supuestamente la representación física de la persona fotografiada, las almohadas y las fotografías se colgaban con ganchos de carnicero y orejas de plástico de las cuatro esquinas de las almohadas, guiñando juguetonamente las confidencias de la almohada. El objetivo de ORLAN con esta instalación era cuestionar la noción de escala inherente al medio fotográfico y poner en tela de juicio los accesorios femeninos estereotipados de la pintura de Ingres.
Literatura para erguirse / ORLAN en carcan de livres, 1976
ORLAN ha leído mucho desde que era muy joven. Fue una de sus primeras aperturas al mundo y a su emancipación. ORLAN creó dos series fotográficas en blanco y negro. En el primero, Littérature pour se tenir bien droite, ORLAN se muestra con pilas de libros que tenía en su estudio.
El concepto es ilustrar cómo la lectura ha permitido al artista erguirse, hablar alto y claro, con contenido gracias al conocimiento. Este planteamiento le permitió emanciparse de su clase social obrera, a menudo poco instruida, y alcanzar un nivel cultural e intelectual superior. Es el inicio de su reconstrucción interna.
La segunda serie, ORLAN de pie en su camisa de fuerza de libros, muestra cómo la lectura causa dolor e impide que el cuerpo se mueva. ORLAN se presenta con una estructura de madera que lleva como una prótesis corporal a la que ha pegado libros. Este gesto muestra el peso de la lectura sobre el cuerpo, sobre los hombros.
Striptease, ocasional, con las sábanas del ajuar, 1974-1975, París, Francia
Le strip-tease occasionnel à l’aide des draps du trousseau es una serie de 18 fotografías en blanco y negro tomadas en una actuación no pública de ORLAN en 1974.
La serie muestra las distintas fases de un strip-tease en el que ORLAN parodia figuras femeninas características de la historia del arte, desde la Madonna hasta la Venus, utilizando únicamente las sábanas de su ajuar como accesorios.
Al adoptar estas posturas, ORLAN aborda las representaciones culturales que inciden en la actitud, el espacio y el papel adoptados por las mujeres, así como el determinismo del formato parental, al tiempo que cuestiona la iconografía judeocristiana.
Aquí, la imagen de la mujer sublimada, incorpórea e icónica choca con el cuerpo de la artista.
ORLAN ha titulado varias de sus series«strip-tease»porque cree que el strip-tease es imposible para las mujeres, ya que están envueltas en fantasías, comparaciones yprejuicios, que son como ropa de la que no pueden despojarse.
En 1974, ORLAN ideó una performance radical que supuso un punto de inflexión en la reflexión sobre la representación del cuerpo femenino en el espacio público. Titulada «Mi acción es mi ausencia corporal», esta performance se desarrolla sin ella —o, mejor dicho, se basa precisamente en su ausencia—.
ORLAN convoca al público a una «gran actuación» en el espacio público, una acción de ORLAN-CORPS. Conocida por sus acciones en las que utiliza su propio cuerpo como material artístico, parece prometer un nuevo enfrentamiento directo.
Pero cuando llega el día, la artista no aparece. En su lugar, un asistente sostiene un cartel con el siguiente mensaje: «Mi acción es mi ausencia física. La ausencia de mi cuerpo de mujer. Sin cuerpo, no hay erotismo, ni striptease. Acción: frustración», y deja el cartel en el suelo.
Este gesto —o, mejor dicho, esta ausencia deliberada— es la performance. Se trata de un acto de resistencia artística y política: ORLAN retira su cuerpo, su imagen, su carne del escenario que se esperaba, rechazando la cosificación, rechazando la mirada voyeurista, rechazando incluso el consumo artístico habitual. Esta performance cobra todo su sentido en el contexto de los años 70, una época en la que el cuerpo de las mujeres, tanto en el arte como en la sociedad, estaba a la vez sobreexpuesto y controlado, deseado y censurado. ORLAN pone de relieve esta contradicción al retirar el cuerpo femenino del campo de la visibilidad. Esta retirada, lejos de ser un borrado, se convierte en una toma de posición política. Este rechazo a la presencia se convierte en un acto de censura inversa. La expresión «acción-frustración» subraya la esencia misma de la performance: el público frustrado se convierte en cómplice de la crítica. Al venir a ver y no ver nada, experimenta de primera mano lo que significa que te priven de la representación.
«Placeres bordados»: Costura-Claro-Oscuro o cómo detectar manchas de semen en las sábanas del ajuar, 1968
En 1968, ORLAN produce Plaisirs Brodés (Placeres bordados), en la que mancha las sábanas del ajuar con manchas de semen.
ORLAN ha creado varias obras a partir de las sábanas de su ajuar. En su época, las chicas recibían una dote de boda, que incluía sábanas del ajuar que debían bordar. Cada vez que ORLAN quería salir o leer, su madre le recordaba que tenía que bordar sus sábanas con sus iniciales e inventarse los días; prepararse para la boda.
ORLAN ha utilizado sábanas para estirarlas como un lienzo en una camilla, disfrazado de virgen y de madonna, pero también ha llevado sus sábanas a sus amantes para eyacular en lugares específicos de las sábanas. A continuación, cogió un pandero de costurera y estiró la sábana sobre la mancha de esperma, que había marcado con un lavado para que la mancha fuera lo más visible posible. A continuación, ORLAN bordó las sábanas con una aguja muy grande e hilo negro grueso. Esta representación se hizo en diferentes versiones, a veces con los ojos vendados, a veces mirando al público o con los ojos cerrados. El resultado fueron unos bordados muy toscos que a su madre no le habrían gustado nada.
A partir de esta performance, ORLAN creó una instalación compuesta por 7 fotos enmarcadas en una cara por un texto poético “reminiscencia del discurso materno” y en la otra, el pandero de la costurera con la mancha de esperma. Esta pieza fue adquirida por la FNAC.
También ha producido varias obras, a veces en forma de tríptico con el texto en el centro y dos fotos reflejadas, y a veces con fotos individuales presentadas por separado.
Acción Or-lent: ralentí en la dirección equivocada, 1968
ORLAN empezó actuando en la calle, leyendo sus prosèsies, sus peauaimes, pero también caminando a cámara lenta. A partir de 1964, produce un espectáculo titulado Action OR-lent: les marches au ralenti. Ha recorrido las calles de Saint-Étienne, Toulon, Marsella, Niza, Aviñón, Firminy y muchos otros lugares.
ORLAN caminaba muy despacio por las ciudades, utilizando carriles muy transitados y calles de sentido único en hora punta.
Estas primeras actuaciones marcaron el inicio de su uso del cuerpo en el espacio público como gesto artístico y disruptivo no violento.
CUERPOS-ESCULTURAS: Desnudo bajando las escaleras, 1967
Desnudo bajando las escaleras es una serie de 6 fotografías creadas en 1967. ORLAN aparece desnudo, visto desde un ángulo bajo, bajando una escalera. Esta serie forma parte de la serie CORPS-SCULPTURES.
ORLAN quiso denunciar los gestos de seducción femenina y las fotos estereotipadas habituales de los fotógrafos masculinos: balanceos, hombros, muecas, bocas hacia delante, juegos con el pelo, poniendo en escena su cuerpo desnudo en actitudes rebeldes, inventivas, expresivas, en giros y otros puntos de vista, en ángulo bajo, con una perspectiva que hacía monstruoso el cuerpo.
CORPS-SCULPTURES: ORLAN baila con su sombra, 1964-1967
ORLAN ha creado una serie de fotografías titulada ORLAN danse avec son ombre. Esta serie se creó a partir de un espectáculo de danza no público de su serie CORPS-SCULPTURES. ORLAN pone en juego el cuerpo, mostrándolo como una escultura con o sin pedestal; la identidad desaparece, el rostro queda oculto por la pose o por el cabello. ORLAN continúa su sombra clásica.
Esta serie es el resultado de su rechazo a la danza clásica que su madre la obligó a aprender, una ilustración de su deseo de bailar libremente, de forma diferente.
CUERPO-ESCULTURAS, 1964-1967
ORLAN ve el cuerpo como política, lo privado como política y el cuerpo como escultura.
Tras su etapa pictórica, ORLAN creó su serie CORPS-SCULPTURES muy joven, en 1964. Por primera vez, presentó su cuerpo desnudo, a menudo sin identidad porque su pelo, una máscara o la posición de su cuerpo ocultaban su rostro. Todas las poses que adopta el cuerpo de la artista se salen de los estereotipos habituales de la seducción femenina.
CORPS-SCULPTURES: Tentative de sortir du cadre, 1965
En 1965, dentro de su serie “CORPS-SCULPTURES”, ORLAN realizó una obra en la que, desnuda, sale de un gran marco dorado. Esta imagen inmortaliza su inquebrantable determinación de pensar siempre fuera de la caja. Toda su vida ha intentado salir de la caja. El marco representa el formateo, el pensamiento prefabricado, los logros de la infancia y nuestro entorno.
Hay que reconocer este marco, saber que existe, para poder superarlo, jugar con él, liberarse de él, siempre con una distancia crítica. ORLAN muestra a veces su rostro descubierto u oculto por una máscara.
ORLAN accouche d’elle-m’aime, 1964
En 1964, en el marco de su serie “CORPS-SCULPTURES”, ORLAN decidió crearse una nueva identidad para hacer suya su propia existencia y emanciparse de la máscara de lo innato dándose a luz a sí misma. ORLAN se convierte en ORLAN a través de este gesto manifiesto.
Al elegir romper con la norma, está rompiendo con las convenciones. ORLAN no dio a luz a un niño, sino a un objeto artístico andrógino. Esta obra habla de identidad y alteridad, de duplicación y clonación. ORLAN considera que 1964 es su fecha de nacimiento.